La depresión es un trastorno del ánimo en el que la tristeza, el vacío o la pérdida de interés por casi todo se mantienen la mayor parte del día, durante dos semanas o más, junto con cambios en el sueño, el apetito, la energía, la concentración y la forma en que te ves. No es flojera ni falta de voluntad: es un problema de salud frecuente, que se puede diagnosticar y que tiene tratamientos eficaces.
Esta guía está pensada para adultos. Explica cómo se manifiesta la depresión, por qué aparece, cómo diferenciarla de una mala racha y qué ayuda de verdad. Si te reconoces en varios puntos, úsala para ordenar lo que te pasa y llegar con mejores preguntas a una consulta, no para diagnosticarte.
En resumen
- La depresión no es solo tristeza: también puede sentirse como vacío, irritabilidad, cansancio constante o desconexión.
- Aparece por una combinación de factores biológicos, psicológicos y de vida, y a veces sin un motivo evidente.
- Se trata con psicoterapia, con medicamentos indicados por un médico o con ambos, según la gravedad.
- En Chile, la depresión en personas de 15 años y más tiene garantía GES, en Fonasa y en Isapre.
- Si tienes ideas de muerte o de hacerte daño, llama al *4141 (gratis, 24 horas) o acude a urgencia.
¿Cuáles son los síntomas de la depresión?
Para hablar de depresión, los síntomas tienen que estar presentes casi todos los días durante al menos dos semanas y marcar un cambio respecto de cómo eras antes. El DSM-5-TR, el manual diagnóstico de referencia, pide al menos cinco síntomas de una lista de nueve, y que uno de ellos sea el ánimo deprimido o la pérdida de interés o placer. Además, tienen que causar un malestar importante o afectar tu vida laboral, familiar o social. Esos síntomas se pueden agrupar así.
Síntomas emocionales
- Tristeza, vacío o desesperanza la mayor parte del día. A veces no se vive como pena, sino como una desconexión emocional, un “no sentir nada” o una apatía que lo cubre todo.
- Pérdida del interés o del gusto por lo que antes disfrutabas, lo que en clínica se llama anhedonia.
- Irritabilidad: poca paciencia, reacciones bruscas, sensación de que todo molesta.
- Culpa excesiva o sensación de no valer nada.
Síntomas cognitivos
- Dificultad para concentrarte, recordar o tomar decisiones que antes eran simples.
- Pensamientos negativos que se repiten sobre ti, los demás y el futuro (rumiación).
- Baja autoestima y una autocrítica muy dura.
- Ideas de muerte, de desaparecer o de que los demás estarían mejor sin ti.
Síntomas físicos
- Cansancio extremo que no mejora con el descanso, cuerpo pesado.
- Alteraciones del sueño: insomnio, despertar de madrugada o dormir mucho más de lo habitual.
- Cambios en el apetito o en el peso, hacia arriba o hacia abajo.
- Enlentecimiento al hablar o al moverte o, al revés, una inquietud que otros notan.
- Dolores de cabeza, de espalda o molestias digestivas sin una causa médica clara.
Síntomas conductuales
- Dejar de hacer cosas: salir, contestar mensajes, cocinar, hacer deporte. Esa sensación de no tener ganas de nada.
- Aislarte de amistades, pareja y familia.
- Postergar pendientes, descuidar el autocuidado, faltar al trabajo o a clases.
- Recurrir más al alcohol, a otras sustancias o a las pantallas para no sentir.
No necesitas tener todos estos síntomas, ni que sean extremos, para que valga la pena consultar.
¿Cómo se manifiesta la depresión en adultos?
En la vida adulta, la depresión no siempre tiene la cara que uno espera. Muchas personas siguen trabajando, pagando cuentas y cuidando a otros, pero lo hacen con un esfuerzo enorme y sin sentir nada. Estas son algunas formas frecuentes:
- En el trabajo. Baja el rendimiento, cuesta partir las tareas, aumentan los errores y aparece la sensación de estar en piloto automático. A veces se confunde con el burnout, que la CIE-11 considera un fenómeno ocupacional y no una enfermedad. La diferencia es que la depresión no se queda en lo laboral y no se pasa con unas vacaciones. Pueden darse juntas.
- En los hombres. Muchas veces se expresa más como irritabilidad, rabia, exceso de trabajo, consumo de alcohol o conductas de riesgo que como tristeza, y por eso se detecta tarde.
- Cuando por fuera todo parece bien. Hay personas que cumplen con todo y nadie nota nada. Es lo que se conoce como depresión sonriente o funcional.
- Durante el embarazo y después del parto. La depresión perinatal es distinta de la tristeza pasajera de los primeros días después del parto: es más intensa, dura más y dificulta cuidarse y cuidar al bebé.
- En personas mayores. Suelen predominar las molestias físicas, el cansancio y los problemas de memoria o concentración, que a veces se confunden con deterioro cognitivo. La tristeza se verbaliza menos.
Si lo que te preocupa es un hijo o una hija, la depresión en la adolescencia tiene rasgos propios, que se revisan en depresión en adolescentes.
¿Qué causa la depresión?
La depresión no tiene una causa única. Aparece cuando una vulnerabilidad de base se junta con circunstancias que la activan, y después se mantiene por hábitos y formas de pensar que la alimentan. La idea de que se trata solo de un “desbalance químico” es una simplificación: la biología participa, pero no lo explica todo.
- Vulnerabilidad biológica. Tener familiares directos con depresión aumenta el riesgo. También influyen el temperamento y la forma en que tu organismo responde al estrés.
- Experiencias tempranas. La adversidad en la infancia, las pérdidas tempranas, la violencia o la negligencia emocional dejan una huella que puede reactivarse en la adultez. Si hay experiencias traumáticas de fondo, revisa la guía sobre trauma y TEPT.
- Acontecimientos de vida. Pérdidas y duelos, una ruptura amorosa, la cesantía, los problemas económicos, una enfermedad propia o cuidar durante mucho tiempo a alguien enfermo.
- Estrés sostenido. Meses o años de presión sin descanso real desgastan los sistemas que regulan el ánimo. Más sobre esto en la guía de estrés.
- Estilo psicológico. La autoexigencia extrema, el perfeccionismo, la autocrítica y la tendencia a rumiar o a evitar lo que duele aumentan la vulnerabilidad.
- Soledad y falta de apoyo. Tener pocas personas con quien hablar de verdad es a la vez un factor de riesgo y una consecuencia de la depresión.
- Factores médicos. El hipotiroidismo, la anemia, el dolor crónico, algunas enfermedades neurológicas o cardiovasculares, ciertos medicamentos, el alcohol y otras drogas, y los cambios hormonales pueden causar una depresión o empeorarla.
A veces no hay un gatillante que puedas identificar. Eso no hace que la depresión sea menos real: lo explico en detalle en depresión sin motivo aparente.
Una vez que empieza, la depresión tiende a alimentarse sola. Dejas de hacer cosas porque no tienes energía; al hacer menos, pierdes fuentes de satisfacción y de contacto con otros, y el ánimo baja todavía más. Romper ese círculo es uno de los focos centrales del tratamiento.
¿Qué tipos de depresión existen?
Los manuales diagnósticos distinguen varias formas. La más frecuente es el trastorno depresivo mayor, que se presenta en episodios de al menos dos semanas y puede repetirse. El trastorno depresivo persistente o distimia es una depresión crónica, con ánimo bajo casi todos los días durante dos años o más. También hay formas ligadas a momentos o causas específicas: la depresión perinatal, la estacional y la provocada por una enfermedad o una sustancia. Además, cada episodio se clasifica como leve, moderado o grave según la cantidad de síntomas, su intensidad y cuánto afectan tu vida. Todas se explican en tipos de depresión. Revisa también depresión posparto.
Un punto clave: si alguna vez tuviste períodos de varios días con energía desbordante, poca necesidad de dormir, pensamiento acelerado o conductas impulsivas, cuéntaselo a quien te evalúe. Podría tratarse de un trastorno bipolar, que se trata de otra manera.
La depresión aparece muy a menudo junto con la ansiedad. Si te pasa, revisa depresión y ansiedad y la guía sobre ansiedad.
¿Es depresión o es tristeza?
La tristeza es una emoción normal: responde a algo que pasó, va y viene, y te deja espacio para disfrutar otras cosas y seguir sintiendo que vales. La depresión se instala: dura semanas, tiñe casi todo, apaga el interés y suele venir con culpa, autocrítica y síntomas físicos. El duelo también puede ser muy intenso sin ser una depresión, aunque a veces se transforma en una. Las diferencias en detalle están en diferencia entre depresión y tristeza.
¿Cómo saber si tengo depresión?
Estas preguntas no son un test, pero ayudan a orientarte:
- ¿Llevas dos semanas o más sintiéndote mal la mayor parte del día, casi todos los días?
- ¿Perdiste el interés o el gusto por cosas que antes te importaban?
- ¿Te está costando cumplir en el trabajo, los estudios, la casa o tus relaciones?
- ¿Cambiaron tu sueño, tu apetito o tu energía?
- ¿Tienes pensamientos de que no vales nada o de que no hay salida?
Si respondes que sí a varias, conviene pedir una evaluación. Los test en internet pueden orientar, pero no diagnostican: el diagnóstico lo hace un profesional de la salud mental o un médico después de una entrevista, a veces con exámenes para descartar causas médicas, como problemas de tiroides o anemia.
Otra duda frecuente es cuánto dura la depresión. No hay un plazo fijo, pero en general, cuanto antes se trata, mejor es la evolución.
¿Cómo se trata la depresión?
La depresión se trata con psicoterapia, con medicamentos indicados por un médico o psiquiatra, o con ambos. Qué conviene depende de la gravedad, del tiempo que lleva, de si hubo episodios anteriores y de tus preferencias.
Psicoterapia
Varios enfoques tienen buena evidencia en depresión:
- Terapia cognitivo-conductual (TCC): trabaja sobre los pensamientos y las conductas que mantienen el ánimo bajo.
- Activación conductual: te ayuda a retomar de forma gradual actividades con sentido para romper el círculo de la inactividad. Más en qué es la activación conductual.
- Terapia interpersonal: se enfoca en los conflictos, las pérdidas y los cambios de rol en tus relaciones.
- Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT): te ayuda a relacionarte de otra forma con los pensamientos y emociones difíciles, y a actuar según lo que te importa. Más en qué es la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT).
- Terapia cognitiva basada en mindfulness (MBCT): recomendada en guías como las NICE para prevenir recaídas en personas que han tenido varios episodios. Más en qué es la terapia cognitiva basada en mindfulness y en la guía de mindfulness.
En mi consulta trabajo desde la Terapia Basada en Procesos (PBT), integrando principalmente ACT y mindfulness, solo con adultos, en psicoterapia online para todo Chile y de forma presencial en Concepción. Si prefieres atenderte de forma particular, la boleta de cada sesión te permite pedir el reembolso según tu plan de Isapre.
Medicamentos
Los antidepresivos suelen indicarse en depresiones moderadas o graves, cuando la psicoterapia sola no basta o cuando hubo episodios previos. La indicación, la elección y el control los hace un médico o un psiquiatra: un psicólogo no receta. Tardan algunas semanas en hacer efecto y no se deben suspender de golpe sin indicación médica, aunque te sientas mejor. En las depresiones graves, lo más habitual es combinar medicamentos y psicoterapia.
¿Cuándo se necesita una evaluación médica o psiquiátrica?
- Si tienes ideas de muerte o de hacerte daño.
- Si no puedes comer, dormir o levantarte.
- Si oyes voces o tienes ideas que a otros les parecen fuera de la realidad.
- Si alguna vez tuviste episodios de euforia o de energía desbordante.
- Si llevas meses en tratamiento sin mejorar.
- Si consumes alcohol u otras drogas para aguantar.
La depresión en el GES
En Chile, la depresión en personas de 15 años y más está dentro de las Garantías Explícitas en Salud (GES, ex AUGE). Eso te asegura acceso, tiempos máximos de atención y protección financiera, tanto en Fonasa como en Isapre. En Fonasa, la puerta de entrada es tu CESFAM o consultorio; en Isapre, tienes que activar la garantía y atenderte en la red de prestadores GES que te indiquen. Pregunta en tu CESFAM o en tu Isapre cómo hacerlo.
¿Qué puedes hacer tú desde hoy?
Mientras consultas, o como parte del tratamiento, hay cosas que ayudan aunque tengas poca energía:
- Haz una cosa pequeña al día, aunque no tengas ganas. En la depresión, la motivación suele llegar después de la acción, no antes.
- Levántate a la misma hora todos los días, incluso el fin de semana.
- Mueve el cuerpo un poco. Una caminata corta cuenta.
- Cuéntale a una persona de confianza cómo estás de verdad.
- Baja el alcohol. Alivia unas horas y empeora el ánimo y el sueño.
- Posterga las decisiones grandes, como renunciar o terminar una relación, hasta estar mejor, si puedes.
Hay una guía paso a paso en cómo salir de la depresión.
¿Cómo ayudar a alguien con depresión?
Escucha sin intentar arreglarle la vida y sin frases como “échale ganas” o “piensa en positivo”, que suelen sumar culpa. Ofrece ayuda concreta: acompañar a pedir una hora, cocinar, salir a caminar juntos. Si te preocupa su seguridad, pregúntale directamente si ha pensado en quitarse la vida: preguntarlo no instala la idea y abre la puerta para hablar. Y cuida tu propio desgaste, porque acompañar a alguien con depresión también cansa. Revisa también cómo ayudar a alguien con depresión.
Si piensas en quitarte la vida
Si tienes ideas de muerte, de hacerte daño o sientes que ya no puedes más, pide ayuda hoy:
- Llama al *4141, la línea de prevención del suicidio del Ministerio de Salud. Es gratuita y atiende las 24 horas.
- En una emergencia, llama al 131 (SAMU) o acude al servicio de urgencia más cercano.
- Para orientación en salud, Salud Responde atiende en el 600 360 7777.
Mientras tanto, busca la compañía de alguien de confianza y cuéntale lo que te pasa.
Preguntas frecuentes
¿La depresión se cura?
La gran mayoría de las depresiones mejora con tratamiento, y muchas personas quedan sin síntomas. Como puede volver, el objetivo no es solo salir del episodio, sino aprender a reconocer las señales tempranas y prevenir recaídas.
¿Un psicólogo puede darme licencia médica por depresión?
No. En Chile las licencias médicas solo las emiten médicos, dentistas y matronas. Si necesitas reposo, consulta con un médico general o un psiquiatra. Un psicólogo puede emitir un certificado o informe psicológico cuando corresponde, pero eso no reemplaza una licencia.
¿Los antidepresivos generan adicción?
No producen adicción en el sentido de necesitar cada vez más o de buscar su efecto, pero suspenderlos de golpe puede causar síntomas molestos. Por eso cualquier cambio se conversa con el médico que los indicó.
¿Sirve la terapia online para la depresión?
Sí. La psicoterapia por videollamada ha mostrado resultados comparables a la presencial en depresión, siempre que tengas un espacio privado para conversar. En una depresión grave o con riesgo suicida, lo indicado es una atención presencial y coordinada con un médico. Más detalles en terapia psicológica online.
