Depresión

Depresión y ansiedad: por qué aparecen juntas y cómo se tratan

Qué comparten, en qué se diferencian y cómo se trabaja cuando tienes las dos al mismo tiempo.

En este artículo
  1. ¿Se puede tener ansiedad y depresión al mismo tiempo?
  2. ¿En qué se diferencian la ansiedad y la depresión?
  3. ¿Por qué la ansiedad y la depresión van juntas?
  4. ¿Cómo saber si es ansiedad, depresión o las dos?
  5. ¿Cómo se tratan la ansiedad y la depresión juntas?
  6. ¿Qué puedes hacer tú desde hoy?

La depresión y la ansiedad aparecen juntas con mucha frecuencia: gran parte de las personas con depresión tiene también síntomas de ansiedad importantes, y muchas personas con un trastorno de ansiedad terminan deprimiéndose. Comparten causas y síntomas, como el insomnio, el cansancio y la dificultad para concentrarse, y se alimentan entre sí. Se pueden tratar al mismo tiempo, y varios tratamientos sirven para ambas.

Si quieres profundizar en cada una por separado, revisa la guía sobre depresión y la guía sobre ansiedad. Aquí nos enfocamos en lo que pasa cuando están juntas.

En resumen

  • La ansiedad mira hacia una amenaza futura; la depresión, hacia la pérdida y la falta de salida.
  • Comparten insomnio, cansancio, irritabilidad, problemas de concentración y pensamientos repetitivos.
  • Es frecuente que la ansiedad aparezca primero y que, con los años, se sume la depresión.
  • La psicoterapia puede abordar ambas a la vez; los medicamentos los indica un médico.

¿Se puede tener ansiedad y depresión al mismo tiempo?

Sí, y es muy común. Hay varias formas en que se presentan juntas:

  • Una depresión con mucha ansiedad. El DSM-5-TR permite especificar que un episodio depresivo viene “con ansiedad” cuando hay tensión, inquietud, preocupación constante o miedo a que pase algo terrible.
  • Dos diagnósticos a la vez. Por ejemplo, un trastorno depresivo mayor junto con un trastorno de ansiedad generalizada (TAG), un trastorno de pánico o una fobia social.
  • Síntomas mixtos que no alcanzan para ninguno de los dos. La CIE-11 lo llama trastorno mixto de ansiedad y depresión.

Es frecuente que la ansiedad empiece antes. Años de preocupación, de evitar situaciones y de estar en alerta desgastan, reducen tu mundo y terminan abriendo la puerta a la desesperanza.

¿En qué se diferencian la ansiedad y la depresión?

Aspecto Ansiedad Depresión
Hacia dónde mira Al futuro: algo malo podría pasar A la pérdida: nada tiene sentido, nada va a cambiar
Emoción principal Miedo, nerviosismo, inquietud Tristeza, vacío, desesperanza
Energía Activada, acelerada Apagada, lenta
Pensamiento típico “¿Y si…?” “No sirvo”, “para qué”
Cuerpo Taquicardia, tensión, falta de aire, estómago revuelto Pesadez, cansancio, enlentecimiento
Conducta Evitar lo que da miedo Dejar de hacer lo que antes importaba
Placer Se conserva, aunque cueste disfrutar Se apaga

Lo que comparten confunde: dormir mal, sentir cansancio, irritarse con facilidad, no poder concentrarse y darle vueltas a las cosas. En la ansiedad esas vueltas suelen ser preocupaciones sobre lo que podría pasar; en la depresión, rumiaciones sobre lo que salió mal o sobre lo que eres. Es el mismo mecanismo con distinto contenido.

¿Por qué la ansiedad y la depresión van juntas?

  • Tienen raíces comunes. Un temperamento más sensible a las emociones negativas, antecedentes familiares, experiencias tempranas difíciles y el estrés prolongado aumentan el riesgo de ambas.
  • La ansiedad achica la vida. Cuando evitas lo que te da miedo, dejas de hacer cosas que te daban satisfacción. Con el tiempo, eso baja el ánimo.
  • La depresión genera preocupación. Sentirte sin energía produce miedo a no poder cumplir, a fallar, a que todo se venga abajo.
  • El sueño empeora ambas. Dormir mal aumenta la ansiedad y baja el ánimo, y las dos hacen difícil dormir. Más sobre esto en insomnio por ansiedad y en depresión y sueño.
  • El cansancio las une. La activación constante de la ansiedad agota, y ese agotamiento se parece mucho al de la depresión. Si te pasa, revisa ansiedad y cansancio.

¿Cómo saber si es ansiedad, depresión o las dos?

Algunas preguntas ayudan a orientarte: ¿Lo que más te pesa es el miedo a lo que podría pasar, o la sensación de que nada vale la pena? ¿Evitas cosas porque te dan miedo o porque no tienes energía? ¿Todavía disfrutas algo cuando la preocupación te da un respiro?

La respuesta definitiva la da una evaluación profesional. También conviene descartar causas médicas: las alteraciones de la tiroides, por ejemplo, pueden producir ansiedad o síntomas depresivos, y el exceso de cafeína, el alcohol y algunos medicamentos también influyen.

¿Cómo se tratan la ansiedad y la depresión juntas?

Psicoterapia. La terapia cognitivo-conductual (TCC) tiene evidencia en ambos cuadros, y existen protocolos diseñados para tratarlos juntos. La activación conductual ayuda con la depresión, y la exposición gradual con la ansiedad. La Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) trabaja sobre dos procesos que comparten: la evitación de lo que se siente y el enganche con los pensamientos repetitivos. El mindfulness ayuda a notar esos pensamientos sin seguirlos.

En mi consulta trabajo sobre todo con ACT y mindfulness, y es habitual que ansiedad y depresión se aborden en el mismo proceso. Puedes ver cómo funciona en psicoterapia online.

Medicamentos. Algunos antidepresivos se usan también en trastornos de ansiedad. La indicación la hace un médico o psiquiatra. Los tranquilizantes del tipo benzodiacepinas alivian la ansiedad a corto plazo, pero no tratan la depresión y pueden generar dependencia, así que su uso lo decide y controla el médico.

¿Qué puedes hacer tú desde hoy?

  1. Distingue qué te frena. Si evitas algo por miedo, acércate de a poco. Si lo evitas por falta de energía, empieza por una versión mínima. En ambos casos, el paso es pequeño y concreto.
  2. Mueve el cuerpo. Caminar a diario ayuda a descargar la activación de la ansiedad y a subir la energía en la depresión.
  3. Ordena el sueño con una hora fija para levantarte.
  4. Pon un límite a las vueltas. Cuando notes que llevas rato preocupándote o rumiando, nómbralo (“estoy dándole vueltas otra vez”) y vuelve a lo que estabas haciendo.
  5. Reduce la cafeína y el alcohol. La primera aumenta la activación; el segundo empeora el ánimo y el sueño.

Para los momentos de más angustia, puedes revisar cómo calmar la ansiedad.

Si la angustia se vuelve insoportable

Cuando la depresión viene con mucha ansiedad o inquietud, el malestar puede volverse muy intenso. Si aparecen ideas de muerte o de hacerte daño, llama al *4141, la línea de prevención del suicidio del Ministerio de Salud (gratuita, 24 horas), al 131 (SAMU) o acude a la urgencia más cercana.

Si esto te está pasando, no tienes que resolverlo sin ayuda

Agenda una sesión de psicoterapia de 50 minutos, online desde cualquier lugar o presencial en Concepción. Paga tu sesión con Webpay o por transferencia bancaria vía WhatsApp y reserva el horario que mejor te acomode para empezar.

Boleta para reembolso en Isapres · Solo adultos

Ps. Carlos de Miranda Baron-Ibarboure

Ps. Carlos de Miranda Baron-Ibarboure

Psicólogo clínico. Máster en Terapias Psicológicas de Tercera Generación. Enfoque en Terapia Basada en Procesos (PBT). Registro Superintendencia de Salud N.º 740490.

Conoce mi formación y enfoque

Ver la guía completa: Depresión: síntomas, causas y tratamiento en adultos

Escríbeme por WhatsApp