La Psicoterapia Analítica Funcional, conocida como FAP por sus siglas en inglés (Functional Analytic Psychotherapy), es una terapia que usa la relación con el terapeuta como lugar de cambio. Parte de una idea simple: las dificultades que tienes con otras personas suelen aparecer también en la consulta, y ahí se pueden notar, trabajar y practicar de otra forma, en el momento en que ocurren.
Forma parte de las terapias de tercera generación. Aquí explico de dónde viene, cómo funciona y para quién tiene más sentido.
En resumen
- Está pensada para problemas que se juegan en las relaciones: miedo a la cercanía, dificultad para pedir lo que necesitas, desconfianza o aislamiento.
- Trabaja con lo que pasa en la sesión, no solo con lo que cuentas de tu semana.
- El terapeuta responde de forma auténtica cuando aparecen conductas nuevas, para que se fortalezcan y se trasladen a tu vida.
- Su evidencia está creciendo, pero todavía es menor que la de la TCC o la ACT, y se usa a menudo junto con ellas.
¿Qué es la Psicoterapia Analítica Funcional?
Muchas terapias hablan de las relaciones de la persona: lo que pasó con la pareja, con la familia o en el trabajo. La FAP agrega algo más: mira cómo te relacionas en la propia sesión. Si te cuesta mostrar lo que sientes, decir que no o confiar, es probable que eso también ocurra, de alguna forma, con quien te atiende.
En vez de verlo como un obstáculo, la FAP lo toma como una oportunidad. Lo que aparece en la sesión se puede observar con calma, entender qué función cumple y ensayar otra respuesta con alguien que reacciona de verdad. Es como practicar en un lugar seguro antes de hacerlo afuera.
¿Quién la creó y de dónde viene?
La desarrollaron los psicólogos Robert Kohlenberg y Mavis Tsai, en la Universidad de Washington, y la publicaron como libro a comienzos de los años noventa. Notaron que algunas personas mejoraban mucho más cuando la relación terapéutica era intensa y genuina, y se propusieron explicar por qué y cómo aprovecharlo de forma intencionada.
Viene del análisis de la conducta, la misma tradición que dio origen a la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT). Por eso se fija menos en la forma de lo que haces y más en su función: para qué te sirve, qué evitas con ello y qué consecuencias tiene en tus relaciones.
¿Cómo funciona? Las conductas clínicamente relevantes
La FAP llama conductas clínicamente relevantes a lo que ocurre en la sesión y se relaciona con tus problemas fuera de ella. Las ordena en tres tipos:
- Las que forman parte del problema. Por ejemplo, cambiar de tema cada vez que aparece algo doloroso, disculparte por todo o decir que todo está bien cuando no lo está.
- Las que muestran un avance. Decir algo que te costaba, pedir lo que necesitas, expresar molestia o mostrarte vulnerable.
- Tu forma de entenderlas. Lo que vas notando sobre qué te lleva a actuar así y cómo se parece a lo que pasa en otras relaciones.
El trabajo del terapeuta se suele resumir en cinco pasos: estar atento a esas conductas, crear condiciones para que aparezcan, responder de forma genuina cuando surge un avance, fijarse en el efecto de sus propias respuestas y ayudarte a llevar lo aprendido a tu vida diaria.
Algunos autores describen hoy la FAP con tres palabras: conciencia (notar lo que pasa entre ambos), coraje (atreverse a hacer algo distinto) y cuidado (responder con calidez a ese intento).
Un ejercicio para empezar
Piensa en una relación importante en la que te cueste mostrarte como eres.
- Nota el momento. ¿Qué haces justo cuando la conversación se vuelve más personal? ¿Bromeas, cambias de tema, te callas?
- Pregúntate para qué. ¿Qué te evita esa conducta? ¿Rechazo, conflicto, quedar en evidencia?
- Ensaya un paso pequeño. La próxima vez, di una frase más honesta de lo habitual (“esto me importa”, “me dolió”) y observa qué pasa.
¿Para quién está indicada?
Tiene más sentido cuando una parte importante del malestar se juega en las relaciones con otras personas. Por ejemplo:
- Dificultad para tener relaciones cercanas o sensación de que nadie te conoce de verdad.
- Miedo al rechazo, a mostrarte vulnerable o a decir lo que piensas.
- Dependencia emocional o relaciones que se repiten con el mismo patrón.
- Ansiedad social, aislamiento o desconfianza.
- Depresión en la que el retiro de los vínculos mantiene el problema.
Se usa muchas veces como complemento de otras terapias. Existen combinaciones con la ACT y con la terapia cognitiva, en las que la FAP aporta el trabajo con la relación terapéutica.
Si las dificultades vienen de experiencias traumáticas o hay riesgo de hacerte daño, conviene trabajarlas con un profesional y dentro de un tratamiento completo.
Si hoy te sientes en peligro
Si tienes ideas de hacerte daño, llama al *4141, la línea de prevención del suicidio del MINSAL (gratuita, 24 horas), o al 131 (SAMU), o ve a la urgencia más cercana.
¿Qué dice la evidencia sobre la FAP?
La investigación sobre la FAP incluye muchos estudios de casos y diseños con pocas personas, y en los últimos años se han sumado ensayos controlados. Los resultados apuntan a mejoras en las dificultades para relacionarse y en síntomas asociados, sobre todo cuando se combina con otras terapias.
Al mismo tiempo, su respaldo es menor que el de la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) o la ACT. Por eso suele usarse como un enfoque que potencia otros tratamientos, más que como única terapia.
¿En qué se diferencia de otras terapias?
- De la terapia psicodinámica. Ambas dan importancia a la relación con el terapeuta, pero la FAP no interpreta el pasado ni la transferencia: se enfoca en conductas concretas que se pueden observar y cambiar en la sesión.
- De la TCC. La TCC trabaja sobre todo con pensamientos y conductas fuera de la consulta, con tareas entre sesiones. La FAP pone el foco en lo que ocurre dentro de la sesión.
- De la ACT. Comparten origen y muchas ideas. La ACT trabaja la relación con tus pensamientos y tus valores; la FAP aporta el trabajo directo con la forma en que te vinculas.
¿Cómo uso la FAP en consulta?
Trabajo desde la Terapia Basada en Procesos (PBT), y cuando las dificultades para relacionarte con otras personas mantienen el malestar, presto atención a cómo aparecen también en la relación conmigo, que es la idea central de la FAP. Puedes ver cómo es el proceso en psicoterapia.
¿Qué significa FAP?
Son las siglas en inglés de Functional Analytic Psychotherapy, que en español se traduce como Psicoterapia Analítica Funcional.
¿Tengo que hablar de mi relación con el terapeuta?
No todo el tiempo ni de forma forzada. Se hace cuando sirve para entender algo que también te pasa con otras personas, y siempre a un ritmo que puedas sostener.
¿Se puede hacer online?
Sí. La relación terapéutica también se da por videollamada, y lo que pasa en ella se puede trabajar igual. Más en terapia psicológica online.
