Ansiedad

Ansiedad y dolor en el pecho: cómo diferenciarlo de un infarto

Puntadas, opresión o ardor: qué produce el dolor de pecho por ansiedad, cómo se compara con un infarto y qué hacer cuando ya descartaste un problema cardíaco.

En este artículo
  1. ¿Por qué la ansiedad da dolor en el pecho?
  2. ¿Cómo es el dolor de pecho por ansiedad?
  3. ¿Es un ataque de pánico o un infarto?
  4. ¿Por qué esta comparación no basta?
  5. ¿Se puede morir por un ataque de pánico?
  6. ¿Qué otras causas de dolor en el pecho existen?
  7. ¿Qué hacer si no sabes si es pánico o infarto?
  8. ¿Qué hacer si ya te evaluaron y el corazón está bien?
  9. ¿Cuándo buscar ayuda psicológica?

La ansiedad puede producir dolor en el pecho, sobre todo por la tensión de los músculos del tórax y por la respiración rápida y superficial. Suele sentirse como puntadas o como una opresión que cambia con la respiración, el movimiento o la atención que le pones. Pero un dolor de pecho nunca debe atribuirse a la ansiedad sin más: si es nuevo, intenso u opresivo, primero hay que descartar un problema del corazón.

Es uno de los síntomas físicos de la ansiedad que más consultas a urgencia genera dentro de la ansiedad, y con razón: un ataque de pánico y un infarto pueden dar dolor en el pecho, sudor, falta de aire y miedo a morir, y en el momento no siempre se distinguen. Por eso la regla es una sola: ante la duda, llama al 131 (SAMU) o ve a urgencia.

En resumen

  • La ansiedad produce dolor de pecho por tensión muscular, respiración alterada y cambios en el esófago: suele ser una puntada localizada o una opresión que varía con la postura o la respiración.
  • Un ataque de pánico, por sí mismo, no mata a una persona sana. El riesgo real es confundir un infarto con pánico y no consultar.
  • Ninguna característica permite descartar un infarto por tu cuenta. Ante un dolor opresivo, que se irradia o con sudor frío, llama al 131.
  • Si ya te evaluaron y todo está bien, el tratamiento apunta a bajar la ansiedad y a romper el círculo de vigilancia del pecho.

Llama al 131 (SAMU) o ve a urgencia si

  • Sientes un dolor opresivo, de peso o de apretón en el pecho que dura más de unos minutos o que va y viene.
  • El dolor se va hacia el brazo, la mandíbula, el cuello, la espalda o la parte alta del abdomen.
  • Viene con sudor frío, náuseas, falta de aire que no cede en reposo, mareo intenso o desmayo.
  • Aparece un dolor súbito, muy intenso o desgarrante que se va hacia la espalda.
  • Tienes dolor al respirar con falta de aire repentina, sobre todo después de una cirugía, un viaje largo o con una pierna hinchada.
  • Es la primera vez que te pasa algo así, o se siente distinto a tus crisis conocidas.
  • Tienes enfermedad cardíaca, diabetes, presión alta, colesterol alto o antecedentes familiares de infarto, y aparece cualquier dolor de pecho.

No manejes para ir a urgencia: llama al 131 o pide que alguien te lleve.

Consulta con un médico, aunque el dolor se haya pasado, si es la primera vez que lo tienes, si aparece al hacer esfuerzos y se alivia con reposo, o si tienes presión alta, diabetes, colesterol alto, fumas o hay enfermedad cardíaca en tu familia. Es preferible que en urgencia te digan que era ansiedad a quedarte en casa con un infarto.

¿Por qué la ansiedad da dolor en el pecho?

Suelen actuar varios mecanismos juntos: – Tensión muscular: cuando el cuerpo se prepara para defenderse, los músculos entre las costillas, los pectorales y los hombros se contraen, y si la ansiedad se mantiene, esa tensión duele. – Respiración rápida y alta: respirar con el pecho en vez de con el abdomen sobrecarga los músculos del tórax y produce sensación de opresión. – Esófago: el estrés puede aumentar el reflujo y los espasmos del esófago, que se sienten como ardor o presión detrás del esternón. – Atención al pecho: cuando temes un problema cardíaco, cada sensación en el tórax se amplifica, y las palpitaciones que suelen acompañar al dolor aumentan la alarma.

¿Cómo es el dolor de pecho por ansiedad?

Las descripciones más habituales son: – Puntadas agudas en un punto que puedes señalar con un dedo, que duran segundos. – Dolor que aumenta al presionar la zona, al girar el tronco o al respirar hondo (origen muscular). – Opresión o peso en momentos de mucha ansiedad. – Ardor detrás del esternón, más relacionado con reflujo. – Dolor sordo por horas o días después de una crisis, como un músculo adolorido.

Suele aparecer en reposo o en momentos de preocupación, junto con respiración rápida, hormigueo o nerviosismo.

¿Es un ataque de pánico o un infarto?

Los dos pueden traer opresión en el pecho, palpitaciones, sudor, falta de aire, náuseas, mareo y sensación de muerte inminente. Un infarto puede provocar una crisis de ansiedad encima, y una crisis de pánico puede dar sudor frío y molestias que se extienden. Se parecen tanto que incluso un médico necesita examen físico, electrocardiograma y a veces exámenes de sangre para diferenciarlos.

Estos rasgos orientan, pero se superponen:

Rasgo Más típico de ansiedad o pánico Más típico de un infarto
Tipo de dolor Puntada aguda en un punto preciso, o presión que cambia con la respiración o la postura Peso, opresión o apretón en el centro del pecho que no cambia al moverte ni al respirar
Hacia dónde se va Generalmente se queda en el pecho Brazo (a menudo el izquierdo), mandíbula, cuello, espalda o estómago
Qué lo desencadena o modifica Estrés, sensaciones corporales o sin aviso; cambia al presionar la zona o moverte Esfuerzo (cede con reposo) o reposo; no cambia con nada
Cómo evoluciona Puntadas de segundos; en una crisis sube en minutos hasta un máximo y baja Varios minutos seguidos; persiste, empeora o va y viene
Síntomas que acompañan Hormigueo en manos y alrededor de la boca, respiración rápida, temblor, sensación de irrealidad Sudor frío, náuseas, falta de aire con poco esfuerzo, cansancio marcado
Antecedentes Crisis anteriores ya evaluadas por un médico Primera vez, o factores de riesgo cardiovascular

¿Por qué esta comparación no basta?

En mujeres, personas con diabetes y adultos mayores puede presentarse de forma menos típica, con más cansancio, náuseas, dolor de espalda o mandíbula y falta de aire, y poco dolor de pecho. La edad tampoco permite descartarlo.

Que el malestar mejore al respirar lento o al descansar tampoco descarta un infarto, y ni la intensidad del miedo ni un solo síntoma sirven para decidir. Para distinguir el pánico de otras formas de ansiedad, revisa ataque de pánico o ansiedad.

¿Se puede morir por un ataque de pánico?

Un ataque de pánico, por sí mismo, no mata a una persona sana. El corazón está preparado para latir mucho más rápido de lo que lo hace en una crisis, como en el ejercicio intenso. La certeza de “me estoy muriendo” es un síntoma, no un pronóstico.

El riesgo real es atribuir a la ansiedad un dolor que es del corazón o de otro órgano, y no consultar: aunque conozcas bien tus crisis, un dolor distinto merece evaluación. Y si tienes una enfermedad cardíaca conocida, cualquier dolor de pecho se maneja según lo que te indicó tu cardiólogo, no como pánico.

¿Qué otras causas de dolor en el pecho existen?

Además del corazón y la ansiedad, el dolor torácico puede venir de contracturas, inflamación de los cartílagos de las costillas, reflujo o gastritis, problemas de la vesícula, infecciones respiratorias o herpes zóster (dolor o ardor en una franja de un solo lado, al que días después se suman pequeñas ampollas). El dolor que aumenta al respirar hondo también puede deberse a problemas del pulmón o de la membrana que rodea al corazón, así que si es intenso o viene con falta de aire, consulta. Las causas graves, como la embolia pulmonar o la disección de la aorta, están en el recuadro de urgencia.

¿Qué hacer si no sabes si es pánico o infarto?

  1. Llama al 131 o pide que alguien te lleve. No manejes.
  2. Siéntate, evita el esfuerzo y afloja la ropa ajustada.
  3. Sigue las indicaciones de quien te atienda por teléfono. No tomes medicamentos por tu cuenta si no te lo indican.
  4. Ten a mano tus medicamentos habituales y tus antecedentes médicos.
  5. Respira lento mientras esperas. Ayuda con la ansiedad, pero no dice nada sobre el origen.

Si en urgencia resulta ser pánico, nunca es una consulta de más: es información valiosa, no una forma de restarle importancia a lo que sentiste.

¿Qué hacer si ya te evaluaron y el corazón está bien?

Un electrocardiograma normal alivia, pero muchas veces el alivio dura poco y aparece la duda: “¿y si esta vez es distinto?”. Ese círculo de dolor, miedo, consulta y alivio pasajero desgasta mucho.

Cuando el dolor aparece y ya sabes que es ansiedad

  1. Nómbralo: “Es el mismo dolor que ya me evaluaron. Es tensión”.
  2. Respira lento y con el abdomen, alargando la exhalación, durante tres a cinco minutos.
  3. Suelta el cuerpo: baja los hombros, estira los brazos hacia atrás abriendo el pecho y gira suavemente el tronco.
  4. Aplica calor si el dolor es muscular.
  5. Vuelve a lo que estabas haciendo. Quedarte palpando el pecho sin moverte mantiene la atención en el dolor.

Para dejar de temer que sea un infarto ayuda confiar en la evaluación que te hicieron, sin repetir chequeos ni revisar el pulso a cada rato, y acordar con tu médico qué características harían necesario volver a consultar (un dolor distinto, más intenso o con los síntomas del recuadro). Así no decides desde el miedo, y si el dolor es diferente, consultas sin culpa.

A mediano plazo ayudan el ejercicio, los estiramientos, la postura frente al computador y trabajar la tensión muscular por ansiedad. Si estás en plena crisis y ya sabes que es pánico, los pasos están en qué hacer en un ataque de pánico.

¿Cuándo buscar ayuda psicológica?

Si ya descartaste un problema cardíaco y el dolor sigue, vives pendiente del corazón, vas seguido a urgencia o evitas el ejercicio, vale la pena consultar. En terapia se trabaja la ansiedad de fondo y el miedo a las sensaciones corporales, que es el centro del tratamiento del pánico, para que el dolor deje de funcionar como una alarma permanente. Cuando baja el miedo al síntoma, el síntoma suele aparecer menos.

Si las crisis se repiten, revisa cómo evitar los ataques de pánico y la guía sobre el ataque de pánico, o mira cómo es el proceso en psicoterapia.

¿Cuánto dura el dolor de pecho por ansiedad?

Las puntadas, segundos; la opresión, lo que dura la crisis, y después puede quedar una molestia muscular por horas o días. Un dolor opresivo de varios minutos seguidos requiere evaluación inmediata.

¿Puede la ansiedad dar dolor en el lado izquierdo del pecho o en el brazo izquierdo?

Sí: el dolor muscular puede aparecer en cualquier lado, y el hormigueo o la pesadez en brazos y manos es común en el pánico por la hiperventilación. Pero el lado no distingue el origen, y un dolor que baja por el brazo izquierdo junto con opresión en el pecho debe tratarse como un posible infarto hasta que un médico diga lo contrario.

¿Un electrocardiograma normal descarta un infarto?

No siempre. Un solo registro puede salir normal al comienzo; por eso a veces se repite o se piden exámenes de sangre. No te retires de urgencia por tu cuenta si te piden esperar.

¿Sirve un reloj inteligente para saber si es infarto?

No. Miden el pulso y algunos hacen un electrocardiograma simplificado, pero no están hechos para detectar un infarto, y mirarlos a cada rato aumenta la vigilancia y el miedo.

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Ps. Carlos de Miranda Baron-Ibarboure

Ps. Carlos de Miranda Baron-Ibarboure

Psicólogo clínico. Máster en Terapias Psicológicas de Tercera Generación. Enfoque en Terapia Basada en Procesos (PBT). Registro Superintendencia de Salud N.º 740490.

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